Navegando en la web en el blog de "fiestas SPR pAadRees we" Domestic fine Arts, me encontré a León Larregui, líder de la banda mexicana alternativa Zoé en un PRTY. Para los que no sepan que es DFA, pues es un blog de un tipo que toma fotos a lo idiota en las fiestas de gente acaudalada (a.k.a. cerdos capitalistas) y fiestas gays (feat. orgías), lo que eleva su factor alternativo y credibilidad indie 9999%.
La mayoría de las personas es retratada en algún estado entre "trying too hard" y "i'm so wasted", pero no importa porque se están "codeando con las estrellas".
En algunas fotos se puede observar una planta de algo posiblemente narcótico, pero no podría saber a ciencia cierta ya que soy xstraightXedgex y no me relaciono con nada de eso porque quiero ser más saludable harder, better, faster, stronger (a.k.a. soy mejor que tú).
Al parecer dicha planta es uno de los hotspots más codiciados para ser fotografiado.
Lentes neon = check.
Cuando sea grande quiero ser como León Larregui para salir a las fiestas mas relevantes de mi respectivo país o área geográfica con gente 10 años menor que yo. Me pregunto si podré formar relaciónes de amistad o solo serán relaciones profesionales junkie-dealer.
Ojeras triples = Vida XTRA alternativa + kool.
Siempre me ha molestado el acento en la letra E de "Zoé". Me parece que hace a la banda medio inaccesible y anti-googleable para los mercados extranjeros con lenguajes que no usan acentos, como el inglés... aunque pensandolo por segunda vez, creo que esto es una ventaja, porque los cubre con un manto de oscuridad y suenan mas under (a.k.a. The Sigur Rós effect).
Ojala y que cuando estén aquí en Guatemala un hipster venga y toque mi puerta para invitarme a su fiesta alternativa y me lleve con León.
Según lo informó un hipster a través de su página oficial de Facebook, el concierto se llevará a cabo el próximo 22 de septiembre en el salón de convenciones del Grand Tikal Futura Hotel a partir de las 20:00 horas. De momento las entradas todavía no están disponibles para su venta.
Existen miles de anécdotas que podríamos juntar sobre ella, desde los fans de Tokio o quizás los pretenciosos bonaerenses con su elitista Creamfields, o incluso la anormalada freak de Auckland y todos con el mismo nombre que saldrán de sus labios: Cuando vi a Alice Glass…guau… debiste haber estado ahí… ¡no sabes lo que hizo!... ¡la vi y me saludo!... ¡estaba con muletas!.... ¡casi la golpean!.... ¡golpeo a un fan por tocarle los pechos!... ¡Debiste haberla visto cuando Ethan intentó defenderla de los guardias de seguridad!... minutos después, todos dejaremos de exhalar aquella excitación acumulada y procederemos a tranquilizarnos y colocando en aleatorio en cualquiera de nuestras versiones del IPod. Casualidad absoluta que te tocó una canción de su segundo disco, la métrica violenta y el sonido ensordecedor de un lamento, una serie de gritos articulados por una plataforma de sonidos beats y una letra que a la tercera reproducción ya conoces y tú simplemente avanzas por la vereda para continuar con tu vida….
Quizás fueron los últimos días de verano que influyeron en ella la personalidad tan efervescente y descontrolada de la que muchas veces tenemos noticias, 23 de Agosto de 1988, una día común y corriente, libre de grandes acontecimientos y cismas existentes, su presencia como un sinónimo de vida y un augurio sobre su persona: la rebeldía enmascarada en el cuerpo de una muñeca de porcelana.
Y es que para muchos de nosotros es casi imposible poder generar una imagen pasada de nuestros “ídolos”, porque admitámoslo, nosotros amamos a Alice, pero no la idealizamos, pero no por eso quiere decir que nos acordemos que es un ser humano que cambia y, como tal, siempre presenta diversas etapas, momentos donde uno se revela y descubre que la gente que se llama cool, no es más que “el mayor desperdicio de carne que has podido conocer”, que lejos de las fronteras que ofrecen el sistema educativo canadiense existe una subcultura “marginada” por el establishment y de la cual no te niegas a conocer y seguir, dejar de usar el nombre con el que te identificas ante el sistema de registro nacional canadiense, huir de tu casa de la manera más tranquila, mientras tus padres quizás te llamaron a viva voz: Maggie Osborn!; olvidarse del viejo nombre y de la vieja foto que te tomó aquel fotógrafo frustrado que todos los años venía a tu instituto con el único fin de tomar las fotos del anuario…
Tienes una sonrisa que parece no corresponder al momento, como si el flash te hubiera dicho tu futuro y tu misión; terminaste de tomarte la foto y te tocaste tu cabellera rubia, “me tengo que teñir” pensaste y avanzabas por los pasillos de tu colegio. La foto se publicó en el anuario y las expectativas se cumplieron… ¿Cuántos conservarán aun ese anuario?, no prefieres ahondar en el tema, ahora que ya huiste de tu casa ¿tu nombre?, Vicky Vale, así de simple, tan ficticio, pero completamente creíble… sean punks drogadictos o drogadictos punks, no importa la posición de las palabras tu evolucionabas en la búsqueda de una falsa autodestrucción, poco nos importa sobre él porque prefieres Jack Danields o quizás sobre las razones por las cuales consumes drogas, poco nos importa…
La gesticulación de tus actos y la violencia tan aplaudida con la que te defiendes fueron creciendo en medio de un conjunto que ni siquiera se trataban como habitantes sino como miembros de un antisistema, done al igual que todos los grupos fue la música con la que tus gritos y gestos no han hecho más que multiplicarse a totalidad… Fetus fatale, conciertos underground con botellas rotas y tu menuda apariencia moviéndose en el escenario, algunos te creen débil, observan tu piel tan blanca y tu cabellera teñida para ocultar tu rubio natural, creen que pueden jugar contigo, intentan aparentar un completo aletargamiento, pero todo precede en tu respuesta, en el gesto, en grito, en la patada o en un certero puñete, te mandan a la mierda, pero para ti todos ellos nunca han existido.
No hubo quinceañero mexicano, tampoco regalos impresionantes, quizás un buen vodka o más vasos de Jack Danields, todos vuelven al aletargamiento y vuelven los fiestas conciertos, apenas había pasado 7 días desde que cumpliste 15 años, alguien te abordó, lo observaste y te preguntaste quien carajos era… “El ingrediente que faltaba” cometerían muchos años después, pero tú, después de escucharlos, no perdiste nada en decir simplemente Si, aceptaste el Cd y fumaste un cigarrillo, lo observaste y pensaste que definitivamente había algo más que podías hacer, de todas formas “solo somos polvo”…
Porque no todo debe ser guitarras en el escenario, les dejo maquinas en vivo de Crystal Castles que como ya saben es un banda de música electrónica experimental proveniente de Ontario, integrado por el productor Ethan Kath y la vocalista Alice Glass. Crystal Castles son conocidos por sus caoticos shows en vivo y sus producciones de origen melancólico. Les dejo la presentación en el Glatonbury del 2008.
Ahora ya tienen que hacer el próximo sábado aburrido. Un espectaculo corto, pero bien entretenido y sube animos . La loca de Alice es super histriónica y levanta públicos ... me gustó.